“a qué nos dedicaremos en un futuro” , quizás
desde que estamos en el colegio y empezamos a conocer los diferentes trabajos que
existen.
Y una gran parte de niños y niñas suelen decir que : médicos ,
bomberos, futbolistas , veterinarios, modelos , profesores … es lo que
más les gusta.
Entran al instituto con un poco de miedo es una nueva experiencia,
otro paso en su vida, o como todos conocemos: La adolescencia.
Unos difíciles años que… bueno se “supone” que son los
mejores.
Sabemos que no es así, pero aun así intentamos pasarlo bien y lo mejor
que podamos. Notas, amores, familia,
amigos, vida social …
Todo y todos resultan ser un problema a esa edad.
No hace falta
que lo explique, todos lo sabemos.
<<Mira nuestra adolescencia, que alegría más triste y
falsa>>
Y va pasando delante de nuestras narices, los años.
Llega el
famoso momento en el que tienes que decidir sí o sí qué hacer con tu vida.
Fácil
para los que llevan soñando lo que quieren desde pequeños.
Difícil para los que
con el paso del tiempo han cambiado de
idea y solo están echos un lío.
Pero si hay algo en común, es que todos
buscamos éxito, no queremos fracasar.
Queremos sentirnos orgullosos de nosotros. Y darnos a conocer por nuestra buena
vida.
Pero… ¿qué si la mejor solución es fracasar antes?
No deberíamos odiar fracasar, pues después de eso
descubrimos la opción correcta. Descubrimos qué queríamos y qué queremos.
Descubrimos
la verdad.
Quienes estaban ahí para ayudarte y quién para joderte.
Así cuando
tengas otra oportunidad ya sabes con quién no debes encontrarte.
No digo
que todos tenemos que fracasar a la primera,
porque si así fuese esto sería un
caos.
Solo que no busquemos solo éxito,busquemos vivir experiencias.
Fracasar solo te hace ver la realidad. El éxito te hace vivir una
realidad. Que acaba.
Te desilusionas. Te jodes. Imaginas algo mejor. Y lo
vuelves a intentar.
Y vuelves al principio.
Yo creo en el
destino.
Si algo ocurre es porque así debe ser. Cuando intento algo con toda mi
voluntad y no sucede, es porque ya vendrá algo grande que sea mejor de lo que
estoy esperando. Dejemos que la vida nos guíe y nos de opciones, nosotros las
elegimos buenas o malas, nos toca a nosotros. Al fin y al cabo somos los que
experimentamos todo, y cuantas más aventuras… más historias podrás contar a tus
nietos. ¿No es así?






