lunes, 16 de septiembre de 2013

¿El fracaso es tan malo?

Hace mucho tiempo que la gente nos pregunta 
“a qué nos dedicaremos en un futuro” , quizás desde que estamos en el colegio y empezamos a conocer los diferentes trabajos que existen. 
Y una gran parte de niños y niñas suelen decir que : médicos , bomberos, futbolistas , veterinarios, modelos , profesores …  es lo que  más les gusta.
Entran al instituto con un poco de miedo es una nueva experiencia, otro paso en su vida, o como todos conocemos: La adolescencia.
Unos difíciles años que… bueno se “supone” que son los mejores. 
Sabemos que no es así, pero aun así intentamos pasarlo bien y lo mejor que podamos.  Notas, amores, familia, amigos, vida social …
 Todo y todos resultan ser un problema a esa edad.
 No hace falta que lo explique, todos lo sabemos.

<<Mira nuestra adolescencia, que alegría más triste y falsa>>

Y va pasando delante de nuestras narices, los años.
 Llega el famoso momento en el que tienes que decidir sí o sí qué hacer con tu vida. 
Fácil para los que llevan soñando lo que quieren desde pequeños. 
Difícil para los que con el paso del tiempo  han cambiado de idea y solo están echos un lío.
  Pero si hay algo en común, es que todos buscamos  éxito, no queremos fracasar. Queremos sentirnos orgullosos de nosotros. Y darnos a conocer por nuestra buena vida.

Pero… ¿qué si la mejor solución es fracasar antes?
No deberíamos odiar fracasar, pues después de eso descubrimos la opción correcta. Descubrimos qué queríamos y qué queremos. 
Descubrimos la verdad.
 Quienes estaban ahí para ayudarte y quién para joderte. 
Así cuando tengas otra oportunidad ya sabes con quién no debes encontrarte.
  No digo que todos tenemos que fracasar a la primera,
 porque si así fuese esto sería un caos. 
Solo que no busquemos solo éxito,busquemos vivir experiencias.

Fracasar solo te hace ver la realidad. El éxito te hace vivir una realidad. Que acaba.
 Te desilusionas. Te jodes. Imaginas algo mejor. Y lo vuelves a intentar. 
Y vuelves al principio.
 Yo creo en el destino.
 Si algo ocurre es porque así debe ser. Cuando intento algo con toda mi voluntad y no sucede, es porque ya vendrá algo grande que sea mejor de lo que estoy esperando. Dejemos que la vida nos guíe y nos de opciones, nosotros las elegimos buenas o malas, nos toca a nosotros. Al fin y al cabo somos los que experimentamos todo, y cuantas más aventuras… más historias podrás contar a tus nietos. ¿No es así? 



jueves, 29 de agosto de 2013

No importa cuánto lejos estemos, al final del día todos estamos bajo el mismo techo.

Muchas veces me sorprende el carácter de amigos, familiares, padres…
Todos en un momento determinado te decepcionan. Todos. Y no miento cuando digo que seguramente yo habré decepcionado a alguien.
Ya sea con sus palabras de “me tienes aquí para lo que necesites” ,
 “sea lo que sea, te voy a ayudar” ,
 “no dudes en contármelo” ,
 “no se lo voy a decir a nadie” o “confía  en mi”
Al fin y al cabo, sólo son palabras. Bien es cierto que siempre hay una persona en especial que si cumple su palabra. Yo me incluyo.
 Si alguien necesita que le alegre, yo lo haré sin duda. Porque se lo que es gastar 10 minutos escribiendo tu problema, enviarlo , y esperar a que esa persona conteste con un simple “eh, tranquila.” O que lo lea y conteste horas después, o directamente no conteste. 
Y cuando alguien me cuenta algún problema, entiendo que es ese momento, en el que está mal o necesita mi consejo, o solo unas simples risas.
 Es ese momento, no horas después. Contestar más tarde no servirá de nada, 
y pasar del  tema, menos.
Pasa que mientras tú estás en un momento divino. En el que solo ves más allá de la felicidad, hay otros que están encerrados en casa preguntándose por qué cuando ellos están tristes todo el mundo está feliz. Qué es lo que han echo mal para merecerse eso. Como si la vida lo hiciese aposta.

Otra cosa que no entiendo es porqué si sabéis que una persona está mal, vais y preguntáis que qué pasa. Porque obviamente no te lo va a decir directamente. 
Yo prefiero que venga  y me dé un abrazo.
 Porque para preguntas tontas, respuestas tontas.


Pero como ya he dicho antes, siempre hay una persona que te entiende. Que si cumple su palabra. Por así decirlo ese/a “mejor amigo” que puede ser difícil encontrar, y fácil perder. Que puedes tenerlo de toda la vida o que un día te lo presenten y días después crees poder confiar más que en aquellos a los que ya conoces desde hace tiempo.
También puedes encontrar a gente a miles de kilómetros. Que un día sin más se conocen aunque no sea en persona y se gane la confianza que nunca tuviste con la gente presente. Prefiero gente que me comprenda y me ayude de verdad, desde lo lejos, a gente que aunque me vea todos los días, aún no sea capaz de distinguir mis "estoy bien"
 En esos momentos, es cuando comprendo porqué todos odiáis a la distancia.
 A la que solo nos separa de personas que quizás valgan la pena conocer. 
A personas que queremos conocer y abrazar.


Es verdad que es difícil saber cuándo una persona está realmente bien. Pero si eres capaz de decirle a esa persona “me tienes aquí para lo que quieras, sólo llámame” tienes que ser capaz de saber cuándo dice la verdad y entender cuando dice una mentira. Las mentiras no se dicen sin motivo, y muchas veces tenemos que recurrir a mentir para evitar preguntas o lástima. 
En fin, aquí todos recurrimos a llorar en silencio, sufrir en silencio y  criticar en silencio.  
Y sacar toda la felicidad perdida fuera, para que la gente sepa que tú  sólo quieres vivir feliz. Solo que reír para ocultar lágrimas, no siempre es la buena solución. 
Pero evitas disgustos en grandes momentos.










...


No matter how far we are. At the end of the day all of us are under  the same sky. TG.

viernes, 23 de agosto de 2013

Dreams.

"Never give up in your dreams and ig you ever have a problem and you think you can't get throw . Just close your eyes and pray. " -jb

Todo el mundo dice "persigue tus sueños" "haz lo que te gusta" y sobretodo cuando se acerca el momento de decidir a qué es lo que te vas a dedicar en un futuro. Pero se les olvida  mencionar que las pesadillas también son sueños. Que lo que soñamos no siempre se cumple.  Nos pasamos la vida soñando con algo, con hacer algo especial , con algo diferente . Pero luego nos damos de bruces con la realidad. Si soñamos y somos realistas sabemos que no vamos a conseguir nada. Si soñamos y dejamos de ser realistas tendremos un mundo lleno de imaginación. Y es a dónde quiero llegar ¿es bueno ser realista?  ¿y optimista? ¿y negativo?
Si somos realistas, no nos esforzamos lo suficiente y solo llegamos hasta donde pensamos que es el fin, cuando no lo es. Si somos optimistas todo lo vamos a ver del buen lado y lo intentaremos conseguir todo, hasta que la realidad nos salude. Si somos negativos lo veremos todo del lado malo y todo aquello que hagamos bien nos llevará a una confusión. No entiendo cómo hay que ser. 
Dicen "sé tu mismo" y cuando lo eres y ven que eres negativo te dicen "saca el lado bueno" o viceversa. Sigo sin entender.
Dicen "yo voy a poder hacer esto y me va a salir perfecto" y cuando ocurre lo contrario nos preguntamos qué ha fallado si todo iba bien, y entonces nos dicen, "no todo en la vida va a ir como tú quieres" Y no lo entiendo. ¿Porqué no?
Me quedo en mi mundo parelelo en el que puedo soñar, imaginar e inventar lo que quiera. Pero claro, después de un tiempo, te caes de esa nube, te das una hostia flipante y ahí es cuando la realidad te envuelve. Pues te digo que quiero seguir dándome esas hostias, porque con el paso del tiempo me acostumbraré y de los errores se aprende ¿no?
 Luego quizás me cueste distinguir entre la realidad y los sueños. Me volveré loca. Pero es un riesgo que voy a correr. 


jueves, 22 de agosto de 2013

Relato de una joven juzgada.

Una noche de invierno dónde caminaba bajo la fría manta de aire la envuelve por completo a la chica que intenta llegar a tiempo a casa con las medicinas correspondientes para su pequeña hermana, que está sola en casa.
Le cuesta sacar las llaves para poder entrar al portón. Mira el correo.  Dos avisos. Dos veces sin haber pagado el alquiler y debe otros 2 préstamos al banco. Una revista. Un catálogo con los mejores juguetes para comprar estas navidades. Y nada más. Ni una carta escrita a mano por alguien especial diciendo que la echa de menos.  
Le da al botón de subir en el ascensor. Tras varios segundos, se para. Ese es el menor de sus problemas. Como he dicho antes debe dinero al banco. Falta por pagar el alquiler. Está a punto de perder su trabajo. Está sola, con una pequeña niña esperándola en casa, la cual está enferma que ha pillado una pulmonía y está bastante grave. Tan solo tiene 10 años. Sin padres, con tan solo un familiar cercano. Definitivamente que un ascensor se pare en medio de la noche es su menor problema.
Cuando parece que ya funciona, ella sigue a delante. Entra a casa y bajo la tenue luz que ilumina la habitación se acerca a su hermana y posa un suave beso en su mejilla. Le da su medicina y espera a que tenga efecto lo más pronto posible.
Se sienta en el sofá son las diez de la noche. Hoy lo poco que le quedaba de comer se lo ha dado a su hermana que lo necesitaba más. Su estómago rugía de hambre. Con suerte encuentra algo por la cocina. Una barrita nutritiva que le dieron como muestra en el supermercado. Bien. Algo es algo. Se acuesta al lado de su hermana ya dormida y a la espera de que mañana sea un día mejor.


Los llantos de su hermana la despiertan de una forma aterradora. La niña tiene fiebre, está llorando y ha vomitado. Se levanta lo más rápido posible e intenta calmarla, pero no lo consigue la niña se queja de que le duele la garganta. La deja en la cama y al rato vuelve con su medicina y una taza de manzanilla . Pero la calma lo suficiente como para limpiar el vómito. 
La joven de 20 años asustada la cambia y baja al piso de abajo para que su vecino las pueda llevar al hospital. Pero no está. Llama a su tío que vive cerca, pero no lo coge. Normal a las 4:00 de la madrugada, todos duermen. ¿Qué esperabas? Sale a la fría calle a buscar un taxi con la niña más calmada. Lo encuentran pero no tiene dinero suficiente para pagarlo. El taxista se niega a llevarlas aun así viendo la situación que se le presenta de una joven nerviosa y una niña lloriqueando.
Buscan otro, y otro, y otro. Pero ninguno quiere. ¿Qué casualidad que por unas cuantas monedas más  no quieran ayudarte, no? No sé dónde se esconde la gente humilde que todos dicen que son.  Caminando por la acera buscando alguna “solución” decide la joven no exponer más tiempo a la niña fuera de casa. Parece más calmada.
 Los fríos dedos de la lluvia se cuelan por su cuello bajando así hasta su columna. Se estremecen.  Vuelven a casa y se da cuenta de que no se ha traído las llaves. Solo bastó eso para que la joven soltase la mano de la pequeña y diese una patada a lo primero que pillase. La ira se apoderó de ella. No podía seguir así. ¿Ahora qué iban a hacer? Empezaba a llover más fuerte . Hacía frío. No podían subir a casa. El timbre no funcionaba debido al apagón que hubo en el edificio en su ausencia. Estaban empapadas de gotas de lluvia y de lágrimas. La chica no quería derrumbarse delante de su hermana. Hasta ahora era la única que tenía cerca y a la cual admiraba por su valentía, no podía fallarle. Se contuvo las lágrimas y dejó de llorar. La llevó a un pequeño rincón de la calle y esperaron a que la lluvia acabase.

Pasaron una hora allí fuera sin dejar de llover. Y sin ninguna ayuda. Su hermana se acurrucó a ella y parece ser que se durmió, mas ella no lo consiguió. Se quedó pensando en el pasado. Los recuerdos del pasado se abrumaron en su cabeza. En el momento de la pérdida de sus seres más queridos. En el momento en el que se enteró que ya solo estaban ellas dos. Sin nadie más. Su familia la discriminaba por haberse acostado con quien no debía. Era una chica que siempre hacía cosas de bien y nadie la elogiaba, pero bastó con cometer un error y se lo recriminaron toda su vida. Su único apoyo, sus padres, desaparecieron tras un viaje de negocios. Y solo quedaron ellas dos. Y así sobrevivieron durante 7 meses. Con una niña que apenas iba al colegio y una joven inexperta. La gente las veía muchas veces juntas, y sin saber nada empezaron a juzgarla. Por ser madre tan pronto y tener tan mal cuidada a su hija la miraban mal. Cuando aquella gente no sabía cuál era la verdadera razón. Qué historia se escondía detrás de esas dos señoritas que aparentemente llevaban una vida un poco mediocre pero por dentro era peor aún. Que la felicidad de la pequeña era lo único por lo que su hermana sonreía. Que ya no existía más cariño ni amor que el que le daba la joven a su pequeña.
Y así acabó todo. Al día siguiente aquel taxista que llevaba a unos turistas y  se estaba aprovechando de ellos cobrándoles más de lo que debía vio en una esquina algo extraño. Dos figuras humanas, que cuanto más se acercó más dolor le causó. Quién sabe si la vida de esas chicas hubiese estado en las manos del resto de la gente. Porque muchos se ofrecieron a ayudarla mucho antes, por pena de ver que ya no tenían a nadie. Pero ella se hizo la fuerte y se negó, quería esforzarse y sacarlo todo a delante con el sudor de su frente. Y se le fue de las manos. Pero después cuando verdaderamente necesitaban ayuda , nadie estaba dispuesto a hacer algo por ellas.
Una mujer vieja que paseaba en silla de ruedas como hacía todos los días con su hija se conmovió al ver esa escena. Dos chicas abrazadas con unas caras blancas como el papel y sin rastro alguno de respiración o vivencia. Se acercaron a ellas y aunque ya era tarde la señora las tapó con una manta la cual utilizaba para cubrir sus piernas. Vecinos hicieron un corrillo alrededor de ellas preguntándose qué pasó con aquellas personas. Y otra vez hablaron, mal o bien. Sin saber nada.




Días después los padres desaparecidos encontraron en periódicos una noticia que les rompió el alma. Las hijas que nunca pensaron que volverían a ver y que estaban vivas,ahora  estaban muertas. Pero ellos se dieron por vencidos muy pronto. Ya que ellas se marcharon para tener una vida mejor y más fácil en el pueblo vecino. Pero ya era tarde para lamentarse. Ya solo quedaban… dos padres destrozados y recuerdos, algunos recuerdos. 

lunes, 19 de agosto de 2013

El miedo.

Cuando era pequeña solía buscar los monstruos que había debajo de la cama o detrás de la puerta. 
Me acostaba en la cama, echaba un último vistazo a mí alrededor e intentaba dormir. Evitaba ver películas de miedo.
 Sabía que después no podría dormir. Y siempre acababa en la cama de mis padres, acurrucada en medio de ellos, pensando que si pasase algo, ellos me protegerían. O sería a los que primero se coman.


Recuerdo cuando vi la película de “Anacondas” fue un trauma para mí. Todas las noches miraba debajo de mi cama por si casualmente había una allí y por la noche me fuese a ahogar mientras dormía. 
Dejaba la puerta abierta, por si alguien iba a hacerme algo no hubiese impedimento en marcharme a la habitación de mis padres lo más rápido posible. O para que en cuanto gritase fuese más fácil oírme y venir a mi rescate. Seguí dejando la puerta abierta cuanto más crecía, solo porque mis padres ponían la tele,  yo desde mi habitación la oía y sabía que ellos estaban ahí y que nada  malo iba a pasar.


Con el tiempo seguí creciendo y con el desaparecieron mis miedos sobre “Anacondas debajo de la cama” “Fredy cruejer detrás de mi cama” “Monstruos detrás de la puerta” “Arañas subiendo por mis piernas” “Fantasmas que te observan desde la puerta”  “Niñas del exorcista en la esquina de mi cama” bueno eso último aún sigo pensándolo.  Jajajaja

Es extraño ya que he oído miles de leyendas sobre si dices tal cosa delante del espejo a las 00:00 de la noche aparecería alguien que te iba a matar.
Hoy en día aunque sea mentira,  procuro no estar delante de un espejo a las  00:00, ni pensar sobre cosas diabólicas.
 Y no es broma.

Igual que conforme vas creciendo y dejando atrás esos extraños miedos, descubres otros.
El miedo de perder a una persona importante, por ejemplo. El de querer algo tanto que no puedes tenerlo. El de descubrir que no todas las personas son buenas y no puedes confiar en todo el mundo. El de ¿qué ocurrirá mañana? , los ¿y si pasa esto¿ ¿y si hago esto? ¿y si no lo digo?
El miedo de no encontrar a la persona deseada. O  el de no encontrar trabajo. O el de caer muy enfermo. O el de morir.
 Aunque he de resaltar que este último miedo, a mí personalmente no me causa mucho temor.
 Sé que  cuando una persona se va para no volver jamás a este mundo es por un motivo en particular.
 Los jóvenes que mueren son los verdaderos héroes. Los niños que mueren son porque allí arriba, en el cielo, se necesitan más almas puras, más ángeles para desde allí dirigir a las personas malas.
 Igual que a los que tienen una segunda oportunidad de no morir es porque aquí ayudaran a la gente mala a ser buena.


Pero ¿por qué tener miedo de las personas? ¿Por qué tener cuidado con quien te relacionas o a quién le cuentas tus problemas? Desde pequeños nos guían para ser buenas personas. 
 Pero pasa que conforme vas creciendo, cambias.
 Es inevitable.
 Para bien o para mal, cambias. Tiene que haber variedad, toda clase de gente para que haiga competencia  y así nos esforcemos más. 
Y eso a muchos les  jode, ya que no todos consiguen hacer algo con un esfuerzo mínimo. ¿Qué es lo que hace que la gente cambie? El tiempo, la distancia, el olvido y la gente otra vez.

Llego a la conclusión de que si cambiamos por completo no es culpa de las malas circunstancias/personas ,  si no porque nosotros dejamos que esas circunstancias/personas nos afecten. 

viernes, 14 de octubre de 2011

Cosas de la vida (8)

A veces me pregunto porque la vida esta llena de alegría y sufrimiento,y ¿porque no solo alegría? que es lo que realmente hace falta...


Hay algunas cosas que son pequeñas pero nos hacen felices que cada vez que lo pensamos se nos dibuja una sonrisilla en la cara llegamos to feliz a clase con una ilusión enorme y entonces pasa que las cosas buenas no siempre vienen solas :S


Entonces¿ lo que hagamos en esta vida merecerá la pena?. Sí.Salga bien o mal. Si ha salido mal, buscarás el error y aprenderás de él. Si ha salido bien, alegrate por ello. Nunca dejes de cometer errores, que más vale aprender de algo que hayas hecho que arrepentirte de no haberlo hecho.Pero recuerda, de cada experiencia se aprende algo nuevo.
Asi que hay que vivir la vida porque son Doooosss Díiass :) Y uno está lloviendo :DD

¿Te merece?

Pasas la mayor parte del tiempo pensando en ello.Si te verá como una amiga o como algo más,te preocupa más lo que piense él que los demás e incluso llegas a ser otra persona por eso.
No dejes que una persona te  llegue a cambiar y no te des cuenta ,el no se lo merece.
Sin embargo si es él,el que se interesa por tí,te da dinero cuando lo necesitas te invita ,se preocupa por tí ,te apoya en tus ideas ,te da la raón y se ríe contigo ,sí,eso ya es más que algo :)