Muchas veces me sorprende el carácter de amigos,
familiares, padres…
Todos en un momento determinado te decepcionan. Todos. Y no
miento cuando digo que seguramente yo habré decepcionado a alguien.
Ya sea con sus palabras de “me tienes aquí para lo que
necesites” ,
“sea lo que sea, te voy a ayudar” ,
“no dudes en contármelo” ,
“no
se lo voy a decir a nadie” o “confía en
mi”
Al fin y al cabo, sólo son palabras. Bien es cierto que
siempre hay una persona en especial que si cumple su palabra. Yo me incluyo.
Si
alguien necesita que le alegre, yo lo haré sin duda. Porque se lo que es gastar
10 minutos escribiendo tu problema, enviarlo , y esperar a que esa persona conteste
con un simple “eh, tranquila.” O que lo lea y conteste horas después, o
directamente no conteste.
Y cuando alguien me cuenta algún problema, entiendo
que es ese momento, en el que está mal o necesita mi consejo, o solo unas
simples risas.
Es ese momento, no horas después. Contestar más tarde no servirá
de nada,
y pasar del tema, menos.
Pasa que mientras tú estás en un
momento divino. En el que solo ves más allá de la felicidad, hay otros que
están encerrados en casa preguntándose por qué cuando ellos están tristes todo
el mundo está feliz. Qué es lo que han echo mal para merecerse eso. Como si la vida lo hiciese aposta.
Otra cosa que no entiendo es porqué si sabéis que una
persona está mal, vais y preguntáis que qué pasa. Porque obviamente no te lo va
a decir directamente.
Yo prefiero que venga y me dé un abrazo.
Porque para preguntas
tontas, respuestas tontas.
Pero como ya he dicho antes, siempre hay una persona que te
entiende. Que si cumple su palabra. Por así decirlo ese/a “mejor amigo” que
puede ser difícil encontrar, y fácil perder. Que puedes tenerlo de toda la vida
o que un día te lo presenten y días después crees poder confiar más que en
aquellos a los que ya conoces desde hace tiempo.
También puedes encontrar a gente a miles de kilómetros. Que
un día sin más se conocen aunque no sea en persona y se gane la confianza que
nunca tuviste con la gente presente. Prefiero gente que me comprenda y me ayude
de verdad, desde lo lejos, a gente que aunque me vea todos los días, aún no sea
capaz de distinguir mis "estoy bien"
En esos momentos, es cuando comprendo
porqué todos odiáis a la distancia.
A la que solo nos separa de personas que
quizás valgan la pena conocer.
A personas que queremos conocer y abrazar.
Es verdad que es difícil saber cuándo una persona está
realmente bien. Pero si eres capaz de decirle a esa persona “me tienes aquí
para lo que quieras, sólo llámame” tienes que ser capaz de saber cuándo dice la
verdad y entender cuando dice una mentira. Las mentiras no se dicen sin
motivo, y muchas veces tenemos que recurrir a mentir para evitar preguntas o
lástima.
En fin, aquí todos recurrimos a llorar en silencio, sufrir en silencio
y criticar en silencio.
Y sacar toda la felicidad perdida fuera, para
que la gente sepa que tú sólo quieres vivir feliz.
Solo que reír para ocultar lágrimas, no siempre es la buena solución.
Pero
evitas disgustos en grandes momentos.
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...
No matter
how far we are. At the end of the day all of us are under the same sky. TG.

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